Todos pagamos la subida de carburantes. Todos. Y si ellos tienen que repercutirlo mediante subidas, que lo repercutan. Pero lo que están haciendo es casi terrorismo. Porque están provocando voluntariamente el terror entre los ciudadanos. Ellos verán, pero ya no hablo con nadie que los defienda lo más mínimo.
Por otro lado es vergonzosa la dejadez del Gobierno. Más importante, pero mucho más, infinitamente más importante que el derecho de huelga es el derecho al trabajo. O a la libre circulación de bienes y personas. Y las FCSE deberían garantizarlo. A la fuerza si es necesario. Pero el Gobierno más acomplejado de la historia, al que todos los terroristas le ponen en jaque (con pasamontañas o en camión), se muestra incapaz y acabará pagando con el dinero de todos nuestros impuestos (algo que ya conocen los piratas somalíes). Ya quisiéramos para nosotros a un Ronald Reagan. Ese sí que sabía qué hacer ante las huelgas salvajes.
Yo por si acaso el lunes me voy a Alemania y estaré casi un mes, que allí además sí saben cómo tratar a otro tipo de terroristas. Así que los que aquí os quedáis, a apechugar con el “paro patronal”, los piquetes terroristas y el Gobierno incapaz. Que os sea leve. O no.
Actualización: 100nn→oo % de acuerdo.
La diputada Beatriz Rodríguez-Salmones, conocida por mantener una postura contraria a la oficial de su partido (y a favor de la SGAE) en el tema del canon digital, ha sido elegida por Rajoy para ocupar el puesto de portavoz del PP en la Comisión de Defensa del Congreso, a pesar de no tener ni experiencia ni conocimientos en esta materia, y relegando a Arsenio Fernández de Mesa, quien cuenta con una larga trayectoria ligada a las Fuerzas Armadas.
Con esta decisión Mariano Rajoy da otra vuelta de tuerca más en la descomposición de la imagen de su partido, al mismo tiempo que deja bastante claro el respeto que a él y al Partido Popular le merecen los temas de Defensa y las Fuerzas Armadas.
Según se puede deducir de la noticia de Infodefensa.com, la decisión de Rajoy ha sido totalmente arbitraria, repentina y ha sido comunicada a la diputada una vez tomada dicha decisión. Esta actuación, sumada a las ya conocidas y que están levantando toda una polvareda en el PP, muestra el modelo de oposición que piensa ejercer el PP durante los próximos 4 años.
Para más información, leer la noticia completa en Infodefensa.com.

Carme Chacón dixit (vía el Alijar) durante el discurso que pronunció en el Palau Dant Jordi de Barcelona junto a Zapatero y González durante la pasada campaña electoral. Esta mujer es la actual Ministra de Defensa, la que se debe encargar de gestionar las suertes de nuestros ejércitos, militares y mecanismos de defensa españoles. Nacionalista, pacifista y ecologista, posiciones muy respetables las tres, pero no aptas para alguien que debe encargarse de gestionar los recursos de defensa de un país como es España.
Desde ayer llevo colgado del teléfono y mis compañeros (militares o civiles) no dan crédito. Desde las elecciones se barruntaba el nombre de la actual Secretaria de Estado de Defensa, Soledad López, que quitando el numerito que organizó en el BOD (Boletín Oficial de Defensa) para aumentarse el sueldo, se suponía debía conocer algo el organismo que gestionaba. Pero ¿Carme Chacón? ¿Qué formación tiene para gestionar las Fuerzas Armadas? No estamos ya hablando de su disponibilidad personal, que personalmente considero nefasta hacia un organismo tan injustamente odiado y vapuleado por los nacionalistas catalanes de los que, recordemos, ella forma parte. Estamos hablando de su conocimiento sobre lo que a partir de ahora debe gestionar. ¿Será de los que piensan que el I+D de Defensa se destina únicamente a fabricar armas para matar a niños iraquíes? ¿Cambiará el nombre a la DGAM (Dirección General de Armamento y Material) por lo “poco pacifista” de su nombre? ¿Será capaz de luchar junto a sus compañeros ministros por defender el escaso pedazo de presupuesto público, menguante por años, que se asigna al Ministerio de Defensa? ¿O lo dejará canibalizar por los demás al ser esta una plaza tan poco digna para un pacifista del dinero público?
O yendo a lo que es más urgente: ¿acelerará la adquisición de los MRAPs tan necesarios para nuestras tropas en Afganistán y que lleva meses retrasada o la cancelará para adquirir monovolúmenes con simbología hippie?
Lo reconozco, estoy lleno de prejuicios hacia esta señora. Pero de un tiempo a esta parte con cierta gente del ámbito político se cumple demasiado bien aquello del “piensa mal y acertarás”. Desconozco qué se esconde detrás de esta acción de Rodríguez Zapatero. Desconozco si es una venganza interna por la famosa foto de la OTAN de hace una semana. Desconozco lo que entre ambos pretenden. Y ojalá me equivoque. Ojalá el conocer desde dentro las FAS le haga cambiar su visión. Ojalá me haga tragarme mis palabras dentro de dos años. Pero por el momento en mí sólo hay un más que justificado temor. Y es que ahora mismo añoro mucho, muchísimo, a José Antonio Alonso.
P.D. Por cierto, no olvidemos que a partir de ahora el CNI también depende de esta señora. ¿Quién dijo miedo?
Llego a esta noticia a través de Chinchetru, y como afirma él, de ello ya ha hablado muy bien Isaac Jiménez, y no voy a añadir nada más. Pero si Rajoy quiere perder las próximas elecciones lo que tiene que hacer es decirlo, irse, y que otro más capaz (con poco) junto con un equipo más preparado (es decir, preparado) se enfrente a Zapatero el próximo marzo. Porque con medidas como estas, que aproximan peligrosamente al PP y al PCC, rogaría que el partido en el que milita Esperanza Aguirre dejara de denominarse liberal, si al menos quieren que sigamos considerando que la salud mental de los líderes populares todavía se conserva.
Miedo me da conocer el próximo paso del PP en lo que a nuevas tecnologías se refiere. Porque la cosa va de mal en peor, y con ese equipo experto en nuevas tecnologías (sic) del que disfruta el PP, la cosa no tiene visos de mejorar.
¿No hay nadie en el PP con dos dedos de frente y con algo de conocimiento de las nuevas tecnologías? La respuesta parece ser que no.
No se cómo lo verán ustedes pero yo esto lo veo demasiado similar al adoctrinamiento de niños típico de regímenes orwellianos fascisto-estalinistas (da igual del color que pintes a la mona, mona es). Si ya el nombre asusta… El caso es que cuando uno repasa la lista de objetivos, se topa con el siguiente: "Propagar los valores del antimilitarismo a todos los niveles". Juzguen ustedes mismos…
Flaco favor le hacen a los "derechos civiles", a la "participación democrática" y a la "Constitución" que dicen van a defender, si como uno de los objetivos está el eliminar de raíz uno de los pilares que sustenta a España (en realidad, a cualquier país del mundo libre) como país con "derechos civiles", "democracia" y una "Constitución". A estos "jóvenes y jóvenas" de Pequeña Estrella Roja les recomendaría fervientemente leer el artículo "Cultura y Conciencia de Defensa en España" que publicamos hace unas semanas. Esperemos que se den cuenta de su tremendo error…
Los teléfonos han empezado a echar humo. Ante la injusticia que se acababa de cometer, los ciudadanos han comenzado a canalizar su rabia a través de mensajes y llamadas.
Gracias Zapatero. Hoy los terroristas de ETA y las compañías de telefonía móvil te están más agradecidos que ayer.
Por ello son tan necesarias acciones individuales que conduzcan a acercar más las Fuerzas Armadas y su misión a los ciudadanos españoles, como la del vídeo “ADELANTE”, o como lo que pretendemos hacer en este blog. Así pues, aquí hablaremos del I+D de Defensa, hablaremos de tecnología aplicada a la Defensa y a los sistemas de las Fuerzas Armadas, hablaremos de estrategia militar, de transformación, de los nuevos “enemigos”, etc. Porque si nada de lo anterior existiera, ni usted estaría leyendo este blog (ni ninguno, porque Internet nació de un proyecto de I+D militar americano) ni guiaría su coche con un navegador GPS (ya que GPS es un sistema que pertenece al Departamento de Defensa de los EEUU) por poner dos sencillos ejemplos.
En definitiva intentaremos transmitir la idea de que las Fuerzas Armadas en España (y en prácticamente cualquier país occidental moderno) contribuyen a defender su libertad, y por ende, la libertad de todos los ciudadanos. Por ello, y como primer paso os dejamos con un formidable artículo aparecido en la revista del “Ejército de Tierra” en mayo del año pasado y en el que habla justo de eso: de cultura y conciencia de defensa en España. Esperamos que os guste y estéis tan de acuerdo con él como lo estamos nosotros.
José María G.U. Coronel de Infantería.
Las escuelas en que se pueden agrupar a los sociólogos que durante los últimos 100 años han estudiado el papel de las Fuerzas Armadas son dos, una que estudia las causas de la guerra, y otra que estudiar las causas de la paz. Aun partiendo de planteamientos diferentes ambas consideran que las Fuerzas Armadas son un pilar en la defensa del Estado de Derecho. La idea básica del concepto de “defensa” es considerarla como una función esencial del Estado en beneficio de la sociedad pero que en contrapartida requiere una respuesta por parte de ésta.
Es evidente que la sociedad mantiene actitudes ambiguas o contradictorias en relación con las cuestiones de la defensa, animándose el debate sobre esos temas cuando determinados acontecimientos requieren una decisión o una presencia en los lugares de conflicto. La Directiva de Defensa Nacional 1/2000 establecía como uno de los grandes objetivos de la Política de Defensa fomentar la conciencia de Defensa Nacional en la sociedad española a través de la cultura de defensa, de manera que perciba como propias las cuestiones relacionadas con su seguridad, su libertad y la defensa de sus intereses.
Quizá muchos se preguntan qué es conciencia de defensa y qué escultura de defensa. Voy a tratar de dar dos definiciones claras y comprensibles.
La conciencia de defensa se desarrolla a través de la reflexión libre y responsable sobre los conocimientos que proporciona la cultura de defensa, por eso cuanto más grande sea la cultura de defensa que posee una sociedad, mejor comprenderá la importancia de la defensa; y se manifiesta en la disposición de la sociedad al sostenimiento de la estructura defensiva acorde con los compromisos de intereses estratégicos de España. Por eso, cuanto más grande sea su conciencia de defensa, mayor será su disposición a sostener y participar en la defensa.
A este respecto, los análisis de numerosos pensadores y sociólogos coinciden en destacar como una característica tradicional de la sociedad española, la carencia de una adecuada conciencia de Defensa Nacional.
La mayor parte de la sociedad española está de acuerdo en que sus Fuerzas Armadas participen en operaciones humanitarias; que sea un ejército profesional; que estén bien pagados; que nos integremos en organizaciones internacionales, etc. Pero, existen problemas con el reclutamiento de un ejército profesional y, además, la misma sociedad no acepta un presupuesto elevado en defensa.
Por muchas afinidades que unan al hombre no debemos olvidar que el conflicto es lo normal en la relación entre las personas, entre los pueblos o entre las naciones; porque, en cuanto el hombre es hombre, la confrontación preside sus relaciones. Unos por intereses ideológicos, otros, subyugados por palabras atrayentes como pacifismo y solidaridad, desvirtuadas de su más fiel significado, van poco a poco influyendo en las conciencias logrando, en muchas ocasiones, paralizar los instrumentos que la nación necesita para garantizar su supervivencia.
Son varias las causas que, en mi opinión, han llevado en España a esta carencia de una adecuada conciencia de defensa. Comentaré las que creo más importantes:
1. La situación de nuestro entorno. La Europa en que vivimos es muy distinta a la de hace dos generaciones. Primero fue vencido el nazismo y posteriormente desapareció la Unión Soviética y el Bloque del Este. Los mecanismos existentes entonces para hacer frente a aquellos peligros y que condicionaron psicológicamente la vida de nuestros padres y abuelos, incluso una parte de la nuestra, ya no se dan ahora. En otras naciones, como por ejemplo Alemania y Francia, la sensación de peligro creó una conciencia de defensa que hizo que nunca se rechazaron los gastos de defensa.
2. Nuevas amenazas. Las imperfecciones del hombre continúan, y la existencia permanente del mal conduce a los enfrentamientos y a las guerras. Pero las amenazas han cambiado. Desde el 11 de septiembre del año 2001, y para nosotros antes, el terrorismo se ha convertido en la forma de guerra del nuevo siglo. Las acciones terroristas conforman un panorama nuevo de enemigos ocultos desconocidos diferentes a los tradicionales. Estamos por tanto en un mundo de riesgos y de una gran inseguridad.
Sin embargo la sociedad española no percibe la amenaza, y por tanto no se siente amenazada. Y no la percibe, porque los últimos conflictos mantenidos en España no han sido frente a una invasión extranjera. Los que dieron su vida en enfrentamientos con otros Estados no lo hicieron por defender la independencia del territorio español. Salta a la vista que si no se perciben amenazas es muy difícil crear una conciencia popular sobre la Defensa Nacional. Y el problema se agrava aún más cuando se realizan afirmaciones oficiales de que España no tiene enemigos.
3. Misiones humanitarias. El español prefiere la solución pacífica de cualquier conflicto, por eso ha manifestado su buena acogida a la participación de sus Fuerzas Armadas en misiones humanitarias. En esto han tenido una gran influencia los medios de comunicación social, que lo único que citan como actividad de las Fuerzas Armadas en las misiones de apoyo a la paz es la misión humanitaria.
4. Profesionalización. Los avances en materia de armamento son evidentes. Los materiales se han perfeccionado y ello exige disponer de personal especializado y profesional preparado e instruido en el manejo de los nuevos y costosos ingenios. Ello llevó a pasar de un sistema de reclutamiento obligatorio a uno profesional; pero ese cambio de un sistema de reclutamiento a otro no llevó aparejado un cambio de mentalidad.
Y en mi opinión, una de las razones de la desactivación de la conciencia cívica de la defensa es la forma en la que se procedió a la supresión del servicio militar obligatorio. Su desaparición fue consecuencia de una decisión política sin debate parlamentario porque, en el fondo, toda las fuerzas políticas estaban de acuerdo. Pero ello privó a la sociedad de un debate acerca de la razón última de la defensa. Privo a todos de la explicación de por qué se abandonaba un sistema en el que participaban todas las familias a través de sus hijos, lo que hacía que todos tuviesen conciencia de esa tarea. Se perdió esa componente pedagógica llegándose a la idea, totalmente equivocada, de que la defensa es cosa de los militares, de suerte que ya no existe vinculación con el resto de la sociedad.
El ciudadano cree que su compromiso con la defensa se reduce a pagar los impuestos exigidos para hacer frente al presupuesto de Defensa. Pero naturalmente, la defensa es algo más, es tarea de todos; porque la patria es de todos. Es incluso de los traidores, de los que quieren cuarteada, de los que desprecian sus símbolos de unidad y libertad. Una prueba de que la defensa es tarea de todos es que al hablar de DEFENSA, con mayúsculas, estamos hablando no sólo de la defensa de un territorio, eso lo tenemos asumido todos, bueno, casi todos, sino de todo nuestro sistema de valores que, en suma, engloba nuestra cultura y nuestra forma de vida.
Una encuesta realizada en Europa a este respecto indica que siete de cada diez europeos creen que, además de la defensa del país, también es misión de las Fuerzas Armadas la defensa de valores tales como la libertad y la democracia. Si entendiésemos esto, no debería existir distanciamiento de la sociedad para con la defensa.
5. El relevo generacional. El relevo generacional constituye un elemento más en la desaparición de la conciencia de defensa. No hace falta acudir a la Constitución para saber que en los militares recae la misión más activa, porque es la que se deriva de su preparación profesional, pero la Defensa Nacional en última instancia, qué duda cabe, esta tarea de todos. Sin embargo, se observa un desarraigo en nuestra juventud de todo sentimiento proclive a sentirse solidario con los valores morales y patrióticos -¿cuántos jóvenes deportistas se ponen firmes al oír el himno nacional?- Y, en consecuencia, endosan egoístamente ese deber a los denominados “soldados profesionales”.
Actualmente, al mismo tiempo que va desapareciendo la conciencia del riesgo, se está produciendo una paulatina mejoría de las condiciones económicas, lo cual es bueno, pero está dando lugar a una sociedad pancista. Los de la tercera o cuarta generación han dilapidado el capital obtenido gracias a los esfuerzos realizados por sus antepasados, de manera que ahora se limitan a aparecer en las revistas del corazón donde se gana mucho con poco esfuerzo. Esto, que es aplicable a la sociedad en general, demuestra que poco a poco se va degradando la conciencia de la relación que existe entre el esfuerzo y lo que uno tiene como consecuencia de ese esfuerzo.
Si esto lo llevamos al campo de la defensa nos encontramos con lo mismo; cuando mejor está España, más baja es la conciencia de defensa.
6. Pérdida del sentido de identidad nacional. Para tener conciencia de defensa la primera condición es que todos los ciudadanos han de conocer, sin ningún tipo de dudas, lo que en nuestra Constitución se define como Nación Española, con la cual los españoles nos sentimos identificados y en cuyas tierras nos situamos inmersos y enraizados.
Por un lado, existen en España unas fuerzas centrífugas muy fuertes, que han desdibujado el sentido de identidad nacional. Y por otro, virtudes que en absoluto son exclusivas del ámbito militar, sino que también son de perfecta y necesaria aplicación en el civil, como son la lealtad, la honradez, la disciplina, la honestidad, el espíritu de sacrificio y el honor, se han quedado anticuadas.
Algo hemos hecho mal los que empezamos a peinar canas para que la juventud no practique los valores que redundan en beneficio de la sociedad. Hoy en día si alguien trata de inculcarlos es inmediatamente tachado de no sé cuántas cosas.Para promover una conciencia popular sobre la Defensa Nacional es necesario establecer el equilibrio entre la identidad nacional y las "otras identidades particulares".
7. La promoción social. En cada época hay una profesión que emerge por encima de las demás. Ahora están de moda los economistas, los comunicadores y los políticos. Casi nunca, por desgracia, han estado los maestros. No sé si es bueno "estar de moda", porque los militares lo estamos únicamente cuando hay una guerra. Pero creo que no vendría mal que, en la medida de lo posible, el hecho de haber optado por la milicia como profesión tuviera un mayor reconocimiento social.
Si enrolarse en las Fuerzas Armadas aquí en España acaba teniendo prestigio social, como lo tiene en otros países, a partir de ese momento habría un aumento de la conciencia de defensa. Quiero citar textualmente unas palabras de la por todos conocida profesora de la Universidad del País Vasco, doña Edurne Uriarte, que reflejan fielmente la relación de la parte civil de la sociedad con la parte militar de la misma, pues sociedad sólo hay una. Decía así:"Tras casi treinta años de democracia, la sociedad española aún no ha resuelto la difícil relación que mantiene desde el inicio de la transición con lo militar y los militares. Hay muchos españoles que todavía no han asumido su normalidad democrática, que no saben para qué los quieren ni cómo relacionarse con ellos. La sociedad española ha vivido como si los militares no existieran. Porque ellos, igual que la misma idea de España, han quedado asociados a la imagen del franquismo. Por eso han sido considerados casi tabú en los círculos de la izquierda y molestos en los demás ambientes. De España y de los militares no se hablaba, y el que lo hacía se convertía inmediatamente en una especie de que esposo o involucionista".
Si a todo lo anterior añadimos unas fuertes dosis de apoyo a políticas de aislamiento respecto a los conflictos internacionales, así como el pacifismo antimilitarista del "no a la guerra", ¡¡como si los militares la quisiéramos!!, nos encontramos con situaciones cercanas al absurdo. Y aún somos capaces de pasar del absurdo a la irresponsabilidad, como cuando se habla con burlas y sarcasmos de la acción militar de Perejil.
Hoy en día queremos seguridad y estabilidad, pero esperamos que broten automáticamente. La sociedad debe interiorizar que sin defensa no hay seguridad, sin seguridad no hay progresó y sin progreso no hay bienestar.
No olvidemos que nuestros compañeros caídos en misiones de paz también han muerto por los que no creen en España o los que la odian o la discuten. Han sido héroes porque en sus casas aprendieron a serlo con la misma naturalidad que supieron lo que es la honradez, la honestidad, la lealtad y el sacrificio. Y lo han aprendido y sufrido con la incomprensión y el desafecto de un considerable porcentaje de la sociedad, el más aferrado a los tópicos y a la grosería anímica.
8. La educación. Aunque la cite en último lugar yo creo que es la razón más importante de todas las que he citado. Cuando pienso en educación pienso en escuela. Al hablar de la escuela creo que correríamos un gran riesgo si preguntáramos a los alumnos de hoy en día, incluso a nuestros hijos, por Numancia, por las Navas de Tolosa, por los Tercios, por Bailén y no digamos ya si le preguntamos por los héroes de Baler o cualquiera otra de las miles de gestas heroicas protagonizadas por nuestros antepasados, cuyas lecturas hace irreprimible un escalofrío.
Para muchos países la defensa no pertenecen a ninguna ideología, y sus hechos de armas los conocen desde su más tierna infancia todos estudiantes, de derechas, de centro y de izquierdas. Un pueblo orgulloso de sus hazañas y logros, es un pueblo que progresa. Por eso, habría que explicar en las escuelas la gesta de Juan de Austria en Lepanto; del Gran Capital; habría que hablar de los Tercios de Flandes; de Castaños en Bailén; de Churruca en Trafalgar, y de tantas y tantas gestas protagonizadas por españoles. ¿Por qué?, porque son las gestas que han forjado nuestra historia. Si contamos esas historias correctamente, habrá una próxima generación de españoles que verán en los profesionales de la milicia el hilo conductor de un estamento que ha contribuido a que España sea hoy lo que es. Sin ser más que el resto de los ciudadanos, pero tampoco menos.
Ese día, probablemente la mayor parte de nuestros conciudadanos habrá cambiado de criterio y tomando conciencia plena de que la defensa del Reino de España es cosa que a todos nos atañe por igual, aunque sea en los profesionales de la milicia en quienes recae la que puede ser la más pesada de las misiones..
Desgraciadamente, la televisión está reemplazando a la escuela como academia de valores. Si pensamos en ella o en los medios de comunicación en general, en relación con la defensa, vemos que sólo dan cuenta de las misiones humanitarias de las Fuerzas Armadas. Debe quedar muy claro y la sociedad tiene que comprender que las Fuerzas Armadas no son una ONG con pistolas; ONG ya tenemos para sus funciones. Las Fuerzas Armadas han sido creadas para otra cosa y su misión fundamental es otra.
Como consecuencia de todo lo expuesto se deduce que la sociedad española está muy poco identificada con sus ejércitos, y debe hacer un esfuerzo por entender cuál es el papel que éstos deben jugar en el futuro. Hoy día España es una nación que disfruta de un nivel de bienestar aceptable y cuenta con unas Fuerzas Armadas plenamente dedicadas al papel que les asigna la Constitución y las leyes en