Bastante satisfechos estamos con el resultado de la Cumbre de la OTAN que estos días se celebra en Bucarest. Y es que a pesar del apoyo de la totalidad de los países del este que forman parte de la Alianza, y a pesar de la promesa hecha por los candidatos de enviar una gran cantidad de soldados a Afganistán para satisfacer las demandas norteamericanas y aliviar la presión sobre los aliados europeos, Ucrania y Georgia no han sido incluidas en la hoja de ruta de la OTAN.

Aquí ya hemos analizado nuestra posición, y se puede resumir en que hasta que Europa no resuelva satisfactoriamente sus problemas de suministro energético, y hasta que no se consiga avanzar más en la lucha global contra el terrorismo, no se puede tener de enemigo a Rusia. Al menos los grandes países de la Europa continental (Francia, Italia y Alemania) no pueden permitírselo. Y aunque ellos no lo crean, EEUU tampoco.

Otra buena noticia es que, como ya anunciamos, Francia se integrará en la estructura militar de la OTAN y enviará soldados a Afganistán, con lo que Nicolás Sarkozy rompe con 42 años de gaullismo en las relaciones con la Alianza.

Además, y como compensación al aplazamiento (que no rechazo, no lo olvidemos) de la entrada de Ucrania y Georgia en la OTAN, Bush ha conseguido el respaldo unánime de todos los países miembro, incluido España, a su escudo antimisiles. Ahora no será sólo EEUU sino toda la OTAN quien intentará convencer a Rusia de los beneficios del sistema.

Como punto negativo a destacar, Albania entra en la Alianza militar, algo que desde aquí no conseguimos entender.