De hecho, la visita planeada por el presidente galo, Nicolás Sarkozy, a Marruecos para finales de octubre tiene este tema (el de los aviones de combate) como uno de los principales puntos de la agenda. Todo porque Marruecos ha decidido adquirir 36 cazas de combate F-16 a EEUU (por menos de 2000 millones de dólares) en lugar de decidirse por algunas de las dos ofertas del gobierno francés (24 Rafale por 2000 millones de €, unos 2800 millones de dólares, o 12 Rafale y 12 Mirage 2000-9).

Tras la decisión de Arabia Saudí de adquirir 72 Eurofighter Typhoons, y de Polonia, como nuevo miembro de la OTAN, de comprar los F-16, la pérdida del mercado marroquí supondría un duro revés para la industria aeronáutica de defensa francesa (y también para su orgullo).

La nueva serie Mirage 2000-9 es, según los franceses, cualitativamente mejor que los F-16, pero tanto su precio, como la cotización euro-dólar, impiden que esas diferencias compensen el coste adicional.

En cualquier caso lo preocupante de la noticia, para España, es la intención de Marruecos de dotarse de tal cantidad de cazas de combate, ya sean 36 F-16, o 24 Rafale.